Plazas queridas

Publicado el 1 de diciembre de 2006




Revisando fotos anteriores a la partida para Boston, me encontre con las de dos plazas muy originales de mi barrio porteño. Una es la Plaza Mafalda, con bancos y letreros de Miguelito, Felipe, Susanita y Manolito. La otra es la Plaza Miguel Abuelo (sobre el viaducto Carranza) donde hay un escenario en miatura con muñecos de todos los integrandes de los Abuelos de la Nada, con Calamaro y su melena inconfundible en los teclados. La verdad que la onda de caracterizar a las plazas con iconos argentinos me parece barbara, les da una magia especial a estos lugares que ya de por si son romanticos. Quien no paso lindos momentos en una plaza? La de la infancia, donde tu viejo te eseñaba a andar en bici, te colgabas del caballito de la calesita, te juntabas con los amigos a jugar al futbol o simplemente a bagabundear. La de la adolescencia, donde te escondias tras los arboles para dar los primeros besos. Y celebrabas con mates el dia de la primavera. Las de ahora, que te regalan una pausa para meditar en soledad, una caminata con la persona que amas, charlas con amigos.
Yo adoro todas las plazas en las que anduve, en las que “gaste mis suelas” como diria mi hermano.

Por eso no puedo creer cuando el bandalismo las estropea sin sentido…

1 Comentario en “Plazas queridas”

  1. [...] como a un Japonés le sorprendería saber lo que hacemos en Argentina con las plazas públicas (ver aca) 3- Amabilidad. Cada vez que entramos o salimos de un restaurant o local de ventas todos los [...]

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