Los desafíos de la próxima década
El fin de semana pasado leí un excelente reporte sobre Latino América en el Economist (que dicho sea de paso es mi revista preferida, y recomiendo fervientemente se suscriban, más no sea su usuario de twitter). La introducción fue mala, porque de movida queda claro que Argentina está fuera del foco:
This report will concentrate mainly on the region’s larger countries that have embraced globalisation: Brazil, Mexico, Chile, Colombia and Peru, which between them represent three-quarters of Latin America’s GDP and more than 70% of its people.
Concuerdo 100% en la afirmación de que Argentina no ‘abrazó’ la globalización. Igual, en términos generales, el análisis de situación se aplica a Argentina también. En síntesis: el crecimiento récord de la región en los últimos 5 años fue alimentado por el apetito casi ilimidado de commodities por parte de China e India. También hubo políticas macroeconómicas razonales en la mayoría de los países (no en Argentina).
Pero me interesa más discutir sobre los desafíos futuros. The Economist plantea tres: la falta de crecimiento de la productividad, la desigualdad social, y la inseguridad (estos últimos dos muy relacionados a mi juicio)
Respecto al primer problema, la baja productividad, el reporte asigna como causa principal a la informalidad de la economía, que mantiene las operaciones de muchas empresas en un grado de precariedad importante. Más allá de esta causa estructural, también existe falta de calidad de gerenciamiento en muchas pymes. Sin procesos innovadores puestos en práctica por buenos managers es complicado aumentar la productividad. En este sentido mi preocupación pasa por la formación de los recursos humanos de calidad mundial, que estén al tanto de las últimas herramientas y tendencias en gestión. No debiera ser tan complicado con el acceso actual que permite Internet. De todas formas, es un proceso que require visión de largo plazo y fundametalmente conexión con el mundo desarrollado por parte de los niveles directivos más altos de las empresas. Y eso no es tan común en un país como Argentina, que como decía antes no incorporó la globalización como un valor contemporáneo clave.
Respecto a la desigualdad de ingresos, y en particular la pobreza, es el mal que hace de nuestras sociedades lugares complicados para vivir. Después de visitar Nepal (donde el 82% de la población vive con menos de 2 dólares por día y no hay inseguridad) me quedó claro que el delito no se genera por los nives bajos de ingreso sino por la terrible desigualdad. Latinoamérica es el lugar más desigual del mundo, donde casinos lujosos como el City Center en Rosario conviven con la pobreza más extrema. No es viable. Ninguna sociedad puede sostenerse así. Es difícil decir qué hacer y no es mi especialidad. Desde mi lugar creo que la mejor contribución es ayudar a sostener una empresa rentable, que dé trabajo digno y cumpla con sus compromisos. Creo en la libre empresa como agente de fundamental de progreso, aunque en países como la Argentina se lo desvalorice. Y quizás no sea suficiente. En mi caso, creo que otro aporte pasa por colaborar en la educación. Este es otro de los grandes temas estratégicos que permiten movilidad social, y en el que pienso enfocarme en el futuro.
5 comentarios
Pablo
Donde decis..
….”Más allá de esta causa estructural, también existe falta de calidad de gerenciamiento en muchas pymes.”…
Hace rato que vengo pensado esto y tengo un plan para generar un nexo entre las pymes y recursos y herramientas de gestion profesional generando un impacto muy positivo en entorno local (creo que Rosario es el lugar ideal para esto).
A ver cuando continuamos esa charla que empezamos en Boston…
Luciano
Pablito, me parece muy interesante seguir con esta charla! Y además nos tenemos que ver que desde que llegué no nos juntamos.
Avisame cuando estés por Rosaricity.
Abrazo,
Lucho.
José Antonio
Concuerdo con que el motivo principal del crimen organizado, es la desigualdad. A lo largo de la historia se ha visto que cuando la desigualdad llega a un punto de inflexión; ocurren revoluciones que a su vez conducen a creación de nuevos países. Actualmente radico en México, y siento como la inequidad entre los ricos y pobres se hace cada día más grande, por un lado tenemos al hombre más rico del mundo (Carlos Slim), pero también tenemos más de 20 millones de mexicanos en extrema pobreza, ¿Cómo es posible tal desigualdad de oportunidades?. Mi comentario no apunta en el sentido del socialismo en donde todo se reparta en partes iguales, Económicamente eso no es factible pues desalentaría la competitividad y a su vez, la productividad. No creo que todos debamos ser ricos como Slim, pero sí creo en que todos debemos tener las “mismas oportunidades”, para que sea de decisión propia, convertirse en el hombre más rico del mundo o ser pobre.
Luciano
Seguro, la clave es tener las mismas oportunidades, y después quién se destaque si sea premiado con riqueza. El modelo es Bill Gates y no Carlos Slim.
Abrazo,
Luciano.
Salva
Luchito, soy un fan de tu blog. Te felicito porque la combinación de inteligencia y humildad que tenes es destacable. Me enorgullece ser tu amigo.
Abrazo
Pd: estoy de acuerdo, el secreto está en invertir en educación. EL problema está en que el fruto lo ve el proximo gobierno o el siguiente. Hay que sailr de eso con politicas de estado en serio.