Aloofness: la importancia de tomar distancia en el fragor de la lucha


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Aloofness
[uh-loof-nis]
noun
1. the quality or state of being distant, cold, or uninterested; an appearance of being above the fray; indifference

Desde el comienzo de su presidencia Obama fue etiquetado con esta palabra. Opositores y ahora cada vez más gente de su propio partido dicen que es una persona distante y que no se involucra emocionalmente en los problemas. Si uno presta atención a su leguaje gestual, realmente no parece una presona estresada – se ríe bastante y está normalmente de buen humor, su postura corporal es relajada y flexible, se mantiene en forma – aun cuando tiene lo que suele definirse como el trabajo más estresante del mundo.

El caso extremo ocurrió hace unas semanas, cuando el ISIS decapitó a un preriodista rehén, e hizo que él mismo culpara a Obama antes de morir. Este artículo cuenta como Obama pasó de hablar con los padres de la víctima y dar una confrencia de prensa al país, a disfrutar de una tarde jugando al golf. Por supuesto que recibió críticas de todos los costados.

Para mi vale la pena superar el lugar común y detenerse a pensar de qué manera los líderes enfrentan situaciones de crisis importantísimas sin salir lastimandos en su vida personal. La expectativa de la gente – los stakeholders quienes de una u otra forma serán afectados por sus decisiones – es que los líderes muestren un compromiso total o “full life” con la causa. Que no sólo ejerzan su rol algunas horas por día sino que todo el tiempo demuestren que están en comando. Si hay que tomar decisiones pesadas, el sentido común dice que deben aparentar esa “pesadez” y no relajarse. Queda mal.

Obama, con su “aloofness”, pone nervioso a más de uno. Genera una contradicción que nos interpela: cómo el tipo con el trabajo más estresante del mundo puede desarrollar una vida relajada, una vida personal equilibrada? Cómo puede ser que disfrute de un partido de golf si en sus manos están guerras con muchas vidas en juego? Si estamos rodeados de estrés en nuestras pequeñas responsabilidades cómo es que Obama no está exponencialmente más tenso?

Yo no se si Obama dió con el balance correcto. De lo que estoy convencido es que ante el desgaste y las presiones del liderazgo es necesario tener un lugar donde curar heridas y regenerarse. Heifetz lo llama “santuario”, dándole una vuelta espiritual:

A sanctuary is a place of reflection and renewal, where you can listen to yourself away from the dance floor and the blare of the music, where you can reaffirm your deeper sense of self and purpose. It’s different from the balcony, where you go to get a wider perspective on the dynamics of your leadership efforts. Analyzing from the balcony can be hard work. In a sanctuary, you are out of that world entirely, in a place where you feel safe both physically and psychologically. The rules and stresses of everyday life are suspended temporarily. It is not a place to hide, but a haven where you can cool down, capture lessons from the painful moments, and put yourself back together.

Pienso que una cuota diaria de aloofness (“being above de fray”) es indispensable para que el ejercicio del liderazgo no termine afectando tu salud.

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