Cuatro años en Grupo Gamma


Publicado en: Grupo Gamma, Management | 1 Comentario

It is more productive to convert an opportunity into results than to solve a problem – which only restores the equilibrium of yesterday.

Executives need to learn to feed their opportunities and to starve their problems.

Peter Drucker – The effective executive.

Este insight de Peter Drucker es lo que aprendí, a los golpes, en estos cuatro años como Director en Grupo Gamma.

Llegué a Rosario a mitad de 2010, y en septiembre comencé el trabajo. El puesto inicial fue Adscripto al Directorio, para luego pasar a ser un miembro pleno. Hace 2 años asumí el puesto de gestión más desafiante: la Dirección Ejecutiva de Servicios.

Los primeros años fueron de las victorias más secillas, lo que el inglés se llama “low hanging fruits“. Algunas tenían que ver con mejorar las comunicaciones, a través de reportes ejecutivos y reuniones mensuales de resultados. Me aseguré que todos los miembros de la conducción del Grupo – directores, gerentes y mandos medios – mejoraran su entendimiento global del negocio y la coordinación entre ellos. También descubrí muchos problemas operativos que fuimos mejorando aplicando método científico y tecnología. Otro aporte fue mejorar el feedback que capturamos de nuestros pacientes: hoy procesamos más de 2000 encuestas – en tiempo real- por mes, y así ajustamos en iteraciones permanentes nuestras fallas de servicio.

Del MIT vine con el mandato de optimizar. El mantra de la universidad puede sintetizarse en la frase de uno de sus premios nobel: “If you don’t make mistakes, you’re not working on hard enough problems”. El mundo es un problema que, separado en partes, puede ser solucionado, y en general siempre hay UNA solución que es mejor que las demás.

Pero en la práctica, a medida que uno escala en sus reponsabilidades, se empiezan a notar las limitaciones de la gestión enfocada en los problemas. La lista de soluciones a optimizar nunca disminuye, hasta que absorve cada segundo de tu dedicación. Y las mejoras incrementales terminan, como dice Drucker, a lo sumo por restablecer un equilibrio del pasado. El futuro se juega en otra cancha, la de las oportunidades.

El desafío es que las oportunidades no se detectan con un método conocido. La hiperracionalidad de MIT, o por caso el Work and Development Plan que aprendí en Procter & Gamble, no sirven para crear el futuro. La especialización es contraproducente en la cúspide. En cambio se requiere una mente estimulada por liberal arts y cultura general que pueda entender fenómenos más amplios, tendencias, fuerzas competitivas que recién asoman. Mucho más intuitiva.

La formación tiene estas paradojas. Uno se entrena en problemas cada vez más complejos para, al final del camino, volver a las intuiciones (sustentadas en data). La confianza está depositada en que el cerebro, luego de ejercitarse en lo específico, detecte patrones que pasan desapercibidos para la mayoría. Es que justamente ahí están las oportunidades: algo que uno ve distinto al resto, una interpretación contraria a consenso general. Ese big picture que integra todo es la meca del ejecutivo eficaz. Mi meta actual.

1 comentario

  1. rosa

    Impresionante como te has manifestado, se nota mucho estudio, lectura y calle, o sea vida, no te conozco pero al intentar buscar en grupo gamma el numero para sacar un turno vi parte de tu blog donde te presentas y la curiosidad puede mas. Mejor año para vos y tu familia

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