El desafío de ‘conectar’ la educación universitaria

Publicado el 24 de septiembre de 2010 — 18 Comentarios

Hace un mes volví a la Universidad Nacional de Rosario (UNR), pero esta vez en un rol distinto. Estoy participando como adscripto a la cátedra de Evaluación de Proyectos de Inversión que es una materia de 4to año de la carrera de ingeniería industrial.

Estoy entusiasmando con la experiencia, aunque tengo una participación docente bastante limitada por ahora por mi puesto de adscripto. Si todo sigue bien, mi idea es concursar en el futuro por algún cargo en ésta u otra cátedra, y tomar un rol más protagónico.

En la corta experiencia educativa hay dos cosas que me llamaron la atención.

La primera es que el foco de los alumnos está puesto en los elementos teóricos y no tanto en su aplicabilidad práctica. La muestra de ello es que cuando el profesor presenta casos de empresas que ilustran la aplicación de los conceptos de la materia a la realidad, el interés de los alumnos es bajísimo. Ni bien la temática pasa a aspectos teóricos, y sobre todo a fórmulas matemáticas, la atención reaparece y los alumnos preguntan y cuestionan mucho más. Percibo que les cuesta mucho ponerse en el lugar de un decisor que enfrenta un problema real para el que no existe una única solución.

La segunda cuestión es que a ninguno de los alumnos se le ocurrió preguntarnos, ni al profesor titular ni a mí, sobre nuestros trabajos fuera de la universidad. Acostumbrado al networking que se realiza en los másters Americanos, donde todos tratan de conseguir introducciones que faciliten la inserción laboral, veo la apatía de nuestros alumnos respecto al tema laboral con un poco de preocupación. No porque en mi época de estudiante UNR fuera distinto, más bien lo contrario, recuerdo que yo mismo no pensaba en estas cosas, y así fue como me la dí con la realidad al salir de la facu. La preocupación pasa por ver que no se avanzó nada en la conexión del aula con la salida laboral y la generación de oportunidades.

La desconexión es una responsabilidad compartida de docentes y alumnos. Habría que recordar que el paso por una carrera como ingeniería industrial es un medio en búsqueda de un fin, el de insertarse a un ámbio productivo con las herramientas adecuadas para aportar valor. Hoy por hoy el aula parece un sistema cerrado. Hay que cambiar esta concepción cuanto antes y estas son las ideas que se me ocurren:

- utilizar con mayor frecuencia el método del caso. Según la wikipedia se define como:

a teaching approach that consists in presenting the students with a case, putting them in the role of a decision maker facing a problem

Por supuesto que no se puede usar este mecanismo para enseñar física o cálculo, pero si en aquellas materias del ciclo superior que son aplicadas (como Evaluación de proyectos de Inversión por ejemplo)

- poner en práctica un modelo de mentorships de ex alumnos con estudiantes, que les introduzcan los desafíos de la inserción al mundo profesional antes de terminar la carrera

- invitar a oradores no vinculados con la academia a dar clases especiales, donde expongan problemáticas puntuales relacionadas con el tema dado

- que la universidad se vincule con empresas mediante un modelo de consultoría de estudiantes, que se usa muchísimo en USA y ya desarrollé en este post.

Seguro que hay muchas otras vías, pero lo imporante es ponerlas en práctica. Conspira contra eso la burocracia universitaria donde para cambiar una coma en un programa de estudio hay que ir a un comité ad hoc.

Los desafíos de la próxima década

Publicado el 22 de septiembre de 2010 — 5 Comentarios

El fin de semana pasado leí un excelente reporte sobre Latino América en el Economist (que dicho sea de paso es mi revista preferida, y recomiendo fervientemente se suscriban, más no sea su usuario de twitter). La introducción fue mala, porque de movida queda claro que Argentina está fuera del foco:

This report will concentrate mainly on the region’s larger countries that have embraced globalisation: Brazil, Mexico, Chile, Colombia and Peru, which between them represent three-quarters of Latin America’s GDP and more than 70% of its people.

Concuerdo 100% en la afirmación de que Argentina no ‘abrazó’ la globalización. Igual, en términos generales, el análisis de situación se aplica a Argentina también. En síntesis: el crecimiento récord de la región en los últimos 5 años fue alimentado por el apetito casi ilimidado de commodities por parte de China e India. También hubo políticas macroeconómicas razonales en la mayoría de los países (no en Argentina).

Pero me interesa más discutir sobre los desafíos futuros. The Economist plantea tres: la falta de crecimiento de la productividad, la desigualdad social, y la inseguridad (estos últimos dos muy relacionados a mi juicio)

Respecto al primer problema, la baja productividad, el reporte asigna como causa principal a la informalidad de la economía, que mantiene las operaciones de muchas empresas en un grado de precariedad importante. Más allá de esta causa estructural, también existe falta de calidad de gerenciamiento en muchas pymes. Sin procesos innovadores puestos en práctica por buenos managers es complicado aumentar la productividad. En este sentido mi preocupación pasa por la formación de los recursos humanos de calidad mundial, que estén al tanto de las últimas herramientas y tendencias en gestión. No debiera ser tan complicado con el acceso actual que permite Internet. De todas formas, es un proceso que require visión de largo plazo y fundametalmente conexión con el mundo desarrollado por parte de los niveles directivos más altos de las empresas. Y eso no es tan común en un país como Argentina, que como decía antes no incorporó la globalización como un valor contemporáneo clave.

Respecto a la desigualdad de ingresos, y en particular la pobreza, es el mal que hace de nuestras sociedades lugares complicados para vivir. Después de visitar Nepal (donde el 82% de la población vive con menos de 2 dólares por día y no hay inseguridad) me quedó claro que el delito no se genera por los nives bajos de ingreso sino por la terrible desigualdad. Latinoamérica es el lugar más desigual del mundo, donde casinos lujosos como el City Center en Rosario conviven con la pobreza más extrema. No es viable. Ninguna sociedad puede sostenerse así. Es difícil decir qué hacer y no es mi especialidad. Desde mi lugar creo que la mejor contribución es ayudar a sostener una empresa rentable, que dé trabajo digno y cumpla con sus compromisos. Creo en la libre empresa como agente de fundamental de progreso, aunque en países como la Argentina se lo desvalorice. Y quizás no sea suficiente. En mi caso, creo que otro aporte pasa por colaborar en la educación. Este es otro de los grandes temas estratégicos que permiten movilidad social, y en el que pienso enfocarme en el futuro.

El verdadero problema educativo

Publicado el 14 de septiembre de 2010 — 2 Comentarios

marcha2

Las decadencia de la educación en Argentina está otra vez en la tapa de los diarios como consecuencia de las tomas de los colegios, y ultimamente también de las universidades, en Buenos Aires. Aún si se cumplen con las demandas de los estudiantes respecto a las mejoras edilicias, y así se logre calmar los ánimos de protesta, vaticino que el sentido de las cosas va a seguir igual que antes: descendente.

La razón es que el problema educativo pasa por otro eje. La calidad de la enseñanza es la clave. Al analizar los resultados de sus donaciones para mejorar la educación, Bill Gates es categórico:

Great teaching really is the centerpiece of a strong education. Only by raising the quality of teaching are we going to make a big improvement in education.

El problema es que este diagnóstico nunca puede ser hecho por estudiantes, por la siemple razón de que no cuentan con la información ni la capacidad para llegar a este tipo de conclusiones. Pasa lo mismo en salud: un paciente puede evaluar la calidad de su atención sólo en los aspectos que experimenta – la puntualidad del médico, el trato humano, la higiene del lugar, etc – pero nunca en cuando al factor más relevante que es la idoneidad médica. En las ciencias económicas y sociales se dice que dicha limitación es una consecuencia de la asimetría de información.

Las protestas estudianties, realizadas con el nefasto e ilegal método de corte de calles, apuntan a mejorar los defectos de infraestructura. Pero el tema de la calidad educativa, de lo que constituye un buen maestro o un buen profesor, escapa completamente del análisis estudiantil. Si para marcar la agenda de lo que importa en educación vamos a esperar a lo que hacen los estudiantes estamos fritos.

Solucionar el problema educativo requiere un tipo de liderazgo a largo plazo, con compromiso de recursos en lo importante – mejora de la calidad de los profesores y maestros  – y no sólo en lo urgente.

La importancia de la preparación mental

Publicado el 7 de septiembre de 2010 — 3 Comentarios

Estoy leyendo el libro Winning Ugly escrito por Brad Gilbert, quién fue entrenador de Andre Aggassi por muchos años.  El libro explica cómo uno puede sacar ventajas muy importantes en el tenis no gracias a la superioridad técnica y de talento, sino en especial a partir de una adecuada preparación mental.

Según Gilbert, el tenista tiene que hacer un pre-trabajo, unas horas antes de pisar el court, en dónde prepara su mente y visualiza dos cosas:

what you want to make happen, and what you want to prevent from happening

Gilbert recomienda pensar en las fortalezas y debilidades del rival, e imaginarse con detalle jugadas del partido, pensado golpe por golpe como yo reacciono ante las situaciones del juego. Esa visualización permite jugar el partido antes de que empiece, y formular una estrategia ganadora. Ejemplo: si “veo” que mi rival ataca invariablemente mucho sobre mi segundo saque, entonces me conviene no mostrarle esa oportunidad. La estrategia en ese caso sería bajar la velocidad del primer saque, enfocarse en meterlo el 90% de las veces aunque sea más despacio.

La clave está en tratar de vivir la situación de juego lo más realistamente posible, a través de la mente. Al verlo y sentirlo uno no formula la estrategia en abstracto, sino que graba en su mente una reacción que después, en el fragor de la competencia, saldrá naturalmente por tenerla ya incorporada.

Creo que repasar mentalmente una situación futura es una técnica muy poderosa para rendir al máximo, y no sólo en el deporte. En la vida profesional hay muchas situaciones donde el pre-trabajo mental es clave. Dos de las más importantes, a mi juicio, son el manejo de objeciones y las entrevistas de trabajo.

En mi trabajo en P&G como vendedor el manejo correcto de objeciones del cliente era fundamental. Antes de ir a presentar un nuevo producto o iniciativa a WalMart que era mi cliente, yo repasaba una y otra vez todas las objeciones que se me podían ocurrir a mi propio planteo. Me imaginaba la situación en detalle, con el comprador de WM sentado del otro lado de la mesa y discutiendo. Cuanto más exigentes eran las objeciones que se me ocurrían, mejor me preparaba para fundamentar mi respuesta.

La otra situación útil es una entrevista de trabajo. Ahí el nerviosismo te puede jugar una mala pasada. Muchas veces uno estudia las mejores respuestas y las recita frente al espejo, pero cuando estás frente al entrevistador se te nubla la mente y no te acordás de nada. El pre-trabajo mental sirve en este caso porque uno se puede ‘ver’ en la situación de nerviosismo, recrear la sensación como si estuviera pasando y pepararse: que quiero que pase cuando los nervios se apoderen de mi? No se trata de estudiar la mejor respuesta en abstracto sino mi reacción ante la presión y los nervios.

El otro día hablaba con mi amigo Santi de esto y me recomendó un segmento de la película The Pursuit of Happiness con Will Smith. Es una situación bastante extrema pero sirve para ver en la práctica el poder de la preparación mental en las entrevistas de trabajo.