Una cosa menos cada día

Publicado el 28 de julio de 2010 — 3 Comentarios

La semana pasada finalmente llegaron nuestras pertenencias a Rosario, después de pasarse tres meses en un depósito del puerto de Boston y otro mes arriba de un buque navegando por el Atlántico. Si en Marzo pasamos por la desactivación Bostoniana, con este arribo estamos empezando con la reactivación.

Nuestra alegría fue grande cuando contamos los 37 bultos, sin que faltara nada, en el piso de nuestro departamento en Rosario. Y la sopresa también fue grande cuando empezamos a acomodar la ropa: no podemos creer la cantidad de cosas que trajimos.

Claro que es lindo poder elegir entre varios pantalones, remeras y camisas que ponerse, habiendo pasado los últimos cuatro meses sólo con las mudas indispensables. Pero al mismo tiempo esa costumbre de andar con lo justo me hizo ver cuanta de nuestra ropa pasa meses sin que la saquemos del ropero. Me da la impresión que uno con su ropa cumple bastante bien la regla de Paretto: se usa el 20% del vestuario el 80% del tiempo.

Justo cuando estaba en plena lucha para hacer entrar todas estas cosas en los placares de nuestra casa me crucé con un post interesante que habla de la propuesta Less 365. Es simple:

Starting July 1, and every day for a year, I will get rid of something. I will donate, discard, re-gift or recycle some bit of debris accumulating in my house. Anything non-perishable considered, exempting books and music. (…) It’s one aspect of a larger goal to apply the philosophy of minimalist alpinism to everyday life: light, fast, with minimal protection—your wits, your experience and the strength of your companions.

Me gustó muchísimo la propuesta. La analogía con la filosofía del alpinismo también está buena, pero prefiero enfocarme en la parte práctica de esta idea. Less 365 tiene ventajas bien prosaicas: a menos cosas, más fácil ordenar, menos el espacio necesario, menos quilombo y menos indecisiones sobre qué ropa ponerse.

Quién se suma?

Foto por Gomattolson